Hay detalles que trascienden el tiempo. Un arreglo de rosas preservadas es uno de ellos. Su belleza, serena y duradera, encierra una promesa: mantener viva la emoción del momento en que fueron entregadas. En El Príncipe Azul, cada rosa preservada representa una historia que continúa floreciendo día tras día, sin marchitarse, sin perder su esencia.
Estas rosas no son flores artificiales. Son rosas naturales cuidadosamente tratadas para conservar su textura, color y forma por dos años—incluso más—, manteniendo el mismo encanto que el primer día. Son, en esencia, un símbolo del amor que perdura, de la gratitud que permanece y de la belleza que se niega a desaparecer.
🌹 ¿Qué son las rosas preservadas?
Las rosas preservadas son flores naturales que han pasado por un proceso especial de preservación mediante sustitución de savia. En este procedimiento, el agua y los nutrientes naturales son reemplazados por una solución especial de glicerina y compuestos vegetales que mantienen la flor en su estado perfecto.
El resultado es una rosa que mantiene su suavidad, color y elegancia natural sin necesidad de agua o luz solar.
En El Príncipe Azul, cada rosa preservada es seleccionada en su punto exacto de apertura y sometida a un proceso artesanal que respeta su forma original. Así, cada pétalo conserva la perfección de su estructura, permitiendo que nuestros arreglos se conviertan en piezas de colección, tan atemporales como el sentimiento que representan.
🌹 Cómo cuidar sus rosas preservadas
A diferencia de las flores frescas, las rosas preservadas no necesitan agua ni mantenimiento constante. Sin embargo, algunos cuidados simples pueden prolongar su vida y mantener intacta su belleza.
1. Evite la humedad y el agua:
El contacto con el agua o con ambientes húmedos puede dañar su textura. Coloque su arreglo en un lugar seco, alejado del vapor o de corrientes de aire muy húmedas.
2. No las exponga directamente al sol:
La luz solar intensa puede alterar su color. Busque siempre un espacio iluminado de forma indirecta, donde la luz resalte su tono sin deteriorarlo.
3. Evite tocarlas con frecuencia:
Aunque parezcan tan vivas como el primer día, las rosas preservadas son delicadas. Cada toque puede debilitar sus pétalos y acelerar su desgaste.
4. Límpielas con cuidado:
Si se acumula polvo, utilice un pincel suave o un soplador de aire frío a distancia para mantenerlas impecables.
5. Manténgalas en un ambiente fresco:
El exceso de calor o la exposición a aparatos eléctricos puede afectar su durabilidad. Un entorno fresco y ventilado ayudará a que se conserven mejor.
Siguiendo estas recomendaciones, sus rosas preservadas pueden durar más de un año, conservando su color, textura y encanto natural.
🚫 Qué no hacer con sus rosas preservadas
Así como la belleza requiere sutileza, también hay límites que conviene respetar.
Nunca las riegue, no las coloque en refrigeración, ni las use en exteriores bajo lluvia o sol directo.
Las rosas preservadas están pensadas para ambientes interiores, donde puedan ser admiradas sin el desgaste del entorno.
Evite también rociarlas con perfumes, aerosoles o limpiadores, ya que sus componentes pueden alterar la composición natural de los pétalos.
🌹 Un detalle eterno
Cada rosa preservada de El Príncipe Azul es un testimonio de dedicación y arte floral. Su duración no depende solo del proceso, sino del cuidado con el que se trata cada detalle, son flores pensadas para quienes valoran lo auténtico, lo duradero y lo bello.
Cuando regala una rosa preservada, entrega un recuerdo inmortal. Una promesa de amor que no se desvanece, una emoción que encuentra refugio en la elegancia del tiempo detenido.
Porque en El Príncipe Azul, creemos que los detalles más bellos son aquellos que logran quedarse.
Y nuestras rosas preservadas son, precisamente, eso: una forma de decir “te recuerdo siempre” sin necesidad de palabras.